Sunday, November 21, 2010

Chico Perico mató a su mujer



Chico Perico mató a su mujer,
la hizo tasajo y la puso a vender,
nadie la quiso, porque era mujer.


Desde los insultos del tamborilero de la gigantona a la critica social mejor conocida como la "chifleta," la ronda o copla es una forma perversamente nicaragüense. Prima bastarda del haiku, la copla es cinica, bañada de un nihilismo que raya en lo absurdo. En "Chico Perico y su mujer" Joaquin Pasos destaza los elementos que constituyen esta copla como entidad cultural:

"Para nuestro pueblo nicaragüense--espectador y director de ese guiñol--el casorio es eso: el cura echando una bendición. La consumación del matrimonio de los muñecos es un corto beso que suena como un golpe de castañuelas."

Antes descrita como "el seco y duro beso de dos bolillos de pochote," la union de Chico Perico y su mujer es para Pasos una forma del teatro de títeres o guiñol, similar al Punch and Judy inglés. Hasta ahi vamos bien. Pero luego Pasos vira hacia una descripción Católica de la copla, tipificándola como una forma que edifica a la sociedad a traves de la catarsis que ocasiona el encuentro con lo absurdo.

Me parece que la copla desnuda las cosas y luego las abandona y es precisamente este abandono y maltrato lo que logra la risa. Como las caricaturas, la copla es sucinta en su perversión.

Caricatura de Zavala Urtecho

Friday, November 12, 2010

Mi nombre es Lubbert Das


Se me ocurre escribir una historia universal intracraneana. Un paso por la craneolimancia,--divinación antiquísima--otro por la trepanación y finalizar con un análisis de las practicas modernas que logran la visualización del cerebelo sin derrochar el liquido cefalorraquídeo. Seria un bello retazo de la bóveda de calcio, alumbrada solamente por una dialéctica austera, consecuente con los embrollos que adornan nuestro lenguaje óseo.

Sunday, November 7, 2010

La Guerra .ni vs. .cr


En honor al fervor azul y blanco y a las efemérides enfiebradas a falta de noticias de mineros maratonistas y actrices alcohólicas; en honor a lo obsceno que une a la masa bajo la sombra del altar de la patria ... En fin, pienso en un nombre adecuado (La guerra Googlemaps, La guerra .ni vs. .cr) y recuerdo todos los nombres vulgares en la historia:

- El juramento de la cancha de tenis

- El motín del té

- La guerra del fútbol

- El golpe de la cervecería

- La Violencia

Puedo seguir así, recordando bautizos cuyos nombres voltean sonrisas.

Wednesday, November 3, 2010

Alegoría y engaño


Ni los grandes corregidores eclesiásticos de la contra-reforma española pudieron haber diseñado un sistema tan exacto como el nuestro. Para ellos lo importante era el color del vestido de la Concepción, el número de estrellas en su corona celestial, el ángulo del corvo dedo sobre la cabeza del dragón: detalles así, pequeños en sus exigencias aunque exactos en su observancia.

Ahora prolifera una multitud de dialectos exactos que se cruzan y entrelazan, reglas postizas, teorías anegadas en historias e historias repletas de morfemas y puntiagudas tildes. Pero el rigor es el mismo, aunque mas exacto en sus demandas desmesuradas: quiere la significación de todo, absolutamente todo, desde el desmadre original al despelote del Noviembre 2008. Lo que nos queda del artista es mas o menos el "Aquel que entiende" de Paul Klee.

Pintado en 1934, sobre lo que se asemeja a un rollo desplegado de papel higiénico, el dibujo de Klee es el signo viciado, la broma mal hecha y la tragedia cómica en un solo trazo. Un trazo tan austero que su semejanza a la ubicua happy face de nuestros días nos aterra. Rezamos por los demonios alegóricos, por los capuchinos cubiertos de pintura, le cantamos a la Concepción el engaño necesario del tu gloria tu gloria, gozoso este día... Lo único que nos queda--aparte de las correspondencias--es el quejido que publican nuestras voces.

Tuesday, November 2, 2010

Allá lejos / Alejo


Me topo con esta postalita mientras el sol embelesa las páginas y la tipografía gélida se derrite en el tren del Corredor Noreste entre Nueva Jersey y Nueva York:

"Algo de esto había --reparo en ello ahora--en el traspatio de mi infancia: también allí una negra sudorosa majaba ajíes cantando, y había reses que pastaban más lejos." -- Carpentier, Los pasos perdidos

Reparo ahora en el "Allá lejos" del Príncipe de la Salsa castellana:

"Pesado buey, tú evocas la dulce madrugada ..."

También allí en el trópico "Del trópico" que retumba como las pinturas más afrancesadas de Rosetti:

"Y la patrona, bate que bate,
me regocija con la ilusión ..."


La misma negra sudorosa bate que bate en Los pasos perdidos, mientras Alejo recuerda cuando Darío bebía de aquellas tetas labradas del art nouveau.